Lógica Neurótica
Equivaldría a pretender ordenar los libros de una biblioteca –institución-
con un criterio imaginario, al modo de lo referido a continuación.
Estanterías, anaqueles, rinconeras y repisas de una biblioteca,
ordenadas según el método aludido, resultarían en:
-Libros nuevos.
-Libros viejos.
-Libros gordos.
-Libros de tapa blanda.
-Libros desvencijados.
-Libros medio amarillentos -por la humedad y el paso del tiempo-.
-Libros apolillados.
-Libros en otros idiomas.
-Libros lindos.
-Libros feos.
-Libros pesados.
-Libros rotos y descosidos.
-Libros de bolsillo.
-Libros para leer.
-Libros para regalar.
-Libros sin tapa.
-Libros ilustrados.
-Libros en papel Biblia.
-Libros en mal estado.
-Libros impecables.
-Libros importantes.
-Libros insignificantes.
-Libros con olor a nuevo.
-Libros con olor a humedad.
De tanto en tanto, podría suceder que alguien se acercara
al bibliotecario y le solicitara un libro, que fuese,
a la vez, importante, de bolsillo e impecable. En este punto
la cuestión de satisfacer la demanda, va a estar en función de cual sea la lógica del bibliotecario.
Aquel que posea alguna afinidad con la buena lógica,
dirá que se le está pidiendo algo imposible y contradictorio,
y, en la biblioteca, pueden existir toda clase de libros,
menos los imposibles... o contradictorios.
Carlos Norberto Mugrabi